P: Dr. de Grey, han pasado más de veinte años desde que publicó "Ending Aging". ¿Dónde estamos hoy en relación a las predicciones que hizo entonces?
R: Estamos significativamente más adelantados de lo que la mayoría de la gente cree, pero más atrasados de lo que yo esperaba. La razón del atraso no es científica — es financiera. Durante años, la investigación en longevidad fue tratada como ciencia ficción por los organismos de financiamiento tradicionales. Eso cambió drásticamente en los últimos cinco años. Altos Labs, Calico, Unity Biotechnology — ahora hay miles de millones fluyendo hacia este campo.
P: ¿Cuáles son los avances más prometedores que ve hoy?
R: Tres áreas me entusiasman particularmente. Primero, los senolíticos — fármacos que eliminan selectivamente las células senescentes. Los resultados en modelos animales son extraordinarios. Segundo, la reprogramación parcial al estilo Yamanaka. El trabajo de Altos Labs en esta área es revolucionario. Tercero, la terapia génica para restaurar la longitud telomérica. Cada una de estas aproximaciones ataca un mecanismo distinto del envejecimiento.
P: Chile acaba de crear un programa de investigación en longevidad. ¿Qué consejo le daría?
R: Mi consejo sería simple: no intenten replicar lo que ya hacen los grandes laboratorios en Estados Unidos o Europa. Busquen nichos. Chile tiene una población genéticamente diversa, acceso a biodiversidad única en el desierto de Atacama. Hay compuestos bioactivos en organismos extremófilos que podrían tener propiedades antienvejecimiento únicas. Eso es algo que solo Chile puede hacer.
P: ¿La muerte es realmente un problema de ingeniería?
R: Absolutamente. El envejecimiento es la acumulación de daño molecular y celular. Cada tipo de daño es, en principio, reparable. No digo que sea fácil — digo que es un problema técnico, no metafísico. Y los problemas técnicos tienen soluciones técnicas. La pregunta no es si lo resolveremos, sino cuándo.